miércoles, 11 de agosto de 2010

Poema XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

lunes, 9 de agosto de 2010

El David


Entré en aquel viejo museo, que parecía que en los últimos años pretendia tecnificarse añadiendo algun que otro detector de metales. Había caminado todo el día por aquella ciudad, y lo último que me apetecía ir a un museo donde prácticamente lo único que se exponía era una escultura que pensaba que estaba, seguramente, sobrevalorada.
Entonces aquel estrecho pasillo dió a una sala inmensa en la cual, al final de todo, estaba alli. Aquella inmensa escultura, que podía matar con la mirada, que sostenía aquella piedra con una fuerza indefinible. Esa escultura, que conseguía que se produjera un inmenso silencio, que recordaramos, que en su día, nos creímos el centro del universo.
Aquella escultura conseguía que los mayores ateos volviésemos a creer en dios.

Two Faces

"Halloween, el único día del año en que todos llevan una máscara menos yo. La gente encuentra divertido disfrazarse de monstruo. Yo... yo me paso la vida fingiendo que no lo soy. Amigo, hermano, novio. Todos parte de mi colección de disfraces. Habrá gente que me considerará un fraude, yo prefiero considerarme un maestro del disfraz."

-Dexter:"El oscuro pasajero"

Aspenger


"Y sé que puedo hacer eso porque fui a Londres yo solo, y porque resolví el misterio que ¿Quién Mató a Wellington? y encontré a mi madre y fui valiente y escribí un libro y eso significa que puedo hacer cualquier cosa."

(El curioso incidente del perro a medianoche)

EL horror

"Es imposible para las palabras describir lo que es necesario para aquellos que no saben lo que el horror significa. El horror. El horror tiene una cara... y uno debe hacerse amigo del horror. El horror y el terror moral son tus amigos. Si no lo son, son enemigos a los que hay que temer. Son enemigos de verdad".

(Apocalypse Now)

martes, 3 de agosto de 2010

La muerte de una leyenda

Joe y Jim lo llevaron al baño cargando, pues no podía tenerse en pie. Cuando lo regresaron a la cama, se escuchó el espantoso crujido de un hueso rompiéndose. Mercury aulló de dolor y comenzó a convulsionarse. Trataron de calmarlo, pero fue inútil. Llamaron al médico Gordon Atkinson, quien le recetó una inyección de morfina, aunque era alérgico a ella. Atkinson comentó que el paciente moriría el martes. Mary, la apoderada legal y confidente de Freddie, pasó a verlo por la mañana. Elton John fue a visitarlo unos momentos. Poco después llegaría otro de sus grandes amigos, Dave Clark, del grupo Dave Clark. Freddie estaba peor que nunca. No respondía a ningún estimulo externo. Sus ojos estaban opacos. Clark le tomó la mano para que acariciara a Delilah, la gata inmortalizada en la canción del mismo nombre del disco Innuendo. Mercury hizo evidente que quería ir al baño, sin embargo, se hizo en la cama. Huttom les pidió a todos que salieran porque le iba a poner camiseta y calzones limpios. Mientras le ponía los calzoncillos, Freddie quiso ayudar, subiendo su pierna izquierda. Ese fue el último esfuerzo. Huttom comenta que al sentir que la pierna perdía fuerza, supo que una de las grandes leyendas del rock mundial había muerto. Jim tomó a Freddie, su amante por siete años, y lo cubrió de besos. Dijo que lo veía radiante, como si al final todo lo malo hubiera desaparecido, volviendo a ser aquel que estremeció al mundo con su arte, encanto y voz...

Heart-Shapped Coffin


Carta De Suicidio:

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiria ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiendola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increiblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchisimo. De echo no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la fustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.

Kurt Cobain